Modelos MODELOS


Radio futura


El grupo de rock español, en la década de los ochenta, tuvieron gran relevancia en una España sumida en "la movida".

El comienzo de la nueva década, la de los ochenta, está marcada por la búsqueda de nuevas tendencias musicales

Durante diez años, los hermanos Santiago y Luis Aserón junto a Enrique Sierra (que antes de unirse a los hermanos fue un componente más del conjunto Kaka de Luxe), nos deleitaron con un tipo de música diferente que, en la década de los años ochenta, abría las puertas a una nueva etapa histórica caracterizada por la movida española. Estos tres artistas formaron el grupo Radio Futura y su carrera musical empezó gracias a la ayuda que les brindó el pintor Herminio Molero.

En total conformaban este grupo de rock español cinco artistas: Santiago y Luis Aserón (voz y batería), Enrique Sierra (guitarrista), Javier Pérez Grueso (percusión electrónica) y Herminio Molero (se ocupó de los teclados). Cada uno tenía una función específica; Herminio, que se dedicaba a componer canciones basadas principalmente en la mezcla de electrónica con la música popular española; y los hermanos Aserón se encargaban del enfoque y estructuración teórica de todo el material cuyo único camino de definía en un rock callejero.
Los artistas trabajaron duro con el objetivo de darse a conocer, y de nuevo, gracias a los contactos y conversaciones que Molero mantenía con productoras y compañías discográficas tuvieron la oportunidad de grabar su primer álbum a finales de 1979 en Madrid.

Todo era innovador durante estos años: el contexto histórico por el que estaba pasando España, el inicio de la música moderna, el nacimiento del rock español... por lo que todo ello tuvieron repercusiones muy importantes en torno a los medios de comunicación que, con la información que mostraban, lanzaron el éxito inesperado para los grupos musicales que por aquel entonces se encontraban en sus inicios. Para muestra un botón, y he aquí las primeras ocasiones de Radio Futura en un concierto en directo en Madrid, en Barcelona y además actuaron como teloneros de Elvis Costello. A raíz de aquí, surgieron los primeros problemas entre los componentes del grupo que desembocaron en la salida de Herminio y de Javier Pérez y en la entrada de Solrac Velázquez, ocupando el puesto de batería.

El comienzo de la nueva década, la de los ochenta, está marcada por la búsqueda de nuevas tendencias musicales, la cuales desembocaron en el denominado rock latino. En 1980 los medios de comunicación, por así decirlo, desgastan las canciones del grupo que además eran cantadas en los numerosos conciertos que daban. Por ello, el paso siguiente, y quizás más lógico de todos, fue el de grabar un single con los temas "La estatua del jardín botánico" y "Rompeolas" que les llevara a un nuevo triunfo. Y así pasó. Sin dejar esperar mucho tiempo sacaron a la venta otro nuevo cuya directriz era aún más innovadora: funky-punk con canciones tales como "Dance" y "Tus pasos". Esta tendencia propuesta por el grupo intentaba buscar los principios de la tradición hispana.

Entorno a 1983-84, fueron años cuyas vidas las pasaban principalmente en la carretera. Iban de una ciudad a otra con el propósito de ofrecer los mejores conciertos a un público que tanto le aclamaban y que por suerte les habían hecho más populares.
Para finales de 1984 era el momento idóneo para dar a conocer su segundo trabajo el cual estuvo perfilándose durante tres años. "La ley del desierto, la ley del mar". Así lo llamaron. Tuvieron grandiosos éxitos y fue evidente por la cantidad de copias vendidas. En este segundo disco se incluyen temas como son "Escuela de calor" y "Semilla negra". Con esta última contaron con la participación de Raimundo Amador del que obtienen el primer maxi español con un nivel internacional.

En 1985, aún estando básicamente en la promoción del disco, Radio Futura ya estaba pensando en la elaboración de un tercero ("De un país en llamas"). Por este motivo necesitaban una serenidad y concentración infinita, por lo que se encerraron en una casa en El Escorial para que, posteriormente, marchar a Londres a grabarlo.

1986 estuvo marcado también por el abandono del batería Solrac Velázquez debido a las diversas discrepancias que mantenía con el resto del grupo. Esta salida fue el momento oportuno que eligieron el resto de los componentes de Radio Futura para buscar un batería que fuera más afín y que estuviera en completa armonía y brillantez con el resto de los instrumentos. Por ello, el candidato idóneo fueron Carlos Torero, en la batería el cual tenía un estilo rítmico basado en rumbas, y Pedro Navarrete, teclista que le satisfacía la idea de experimentar nuevos formatos musicales, en este caso el rock y que no tuvieran nada que ver con lo aprendido en el conservatorio.
Los años pasan y el refinamiento, profesionalidad y ganas de ser el mejor grupo, en el año 1987, viajaron hasta Nueva York para la grabación de la canción de "La Canción de Juan Perro" (bajo la producción de Jo Dworniak) y allí incorporaron nuevos artistas, tales como Daniel Ponce, percusionista cubano, y como sección de viento a los Uptown Horns, y nuevos estilos musicales. Pero las repercusiones en los medios de comunicación fueron peores de lo que pensaban.
Fueron 439 conciertos en once años

Otros de los altercados que marcaron al grupo durante 1987 y 1988 pero, afortunadamente, por un periodo de tiempo muy corto, fue la hospitalización de Enrique Sierra por problemas en el riñón; así que deciden, en ese tiempo introducir a otro miembro para que supliera el puesto que se había quedado vacío, Javier Monforte, que se quedó dentro de Radio Futura cuando se incorporó de nuevo Enrique.
Otros motivos que marcaron esta etapa fue la sustitución de Carlos Torero por Oscar Quesada; la salida a la venta de una nueva canción: "Paseo con la negra flor" y el acuerdo con una discográfica para grabar un disco el directo grabado el 28 y 29 de octubre en Valencia "Escuela de calor", en los dos últimos conciertos de la gira. En las puertas de una nueva década se elaboró un doble disco en directo y una gira con el fin de festejar el décimo aniversario del grupo, con la salvedad de que no contaron con Enrique Sierra, ya que volvió a enfermar. En esta ocasión tuvieron el apoyo de Ollie Halsall a la guitarra y Antonio Vázquez en la batería.

En los próximos años de la década de los 90 y tras esta agotadora gira en la que promocionaron el disco de "Veneno en la piel", los componentes del grupo vuelven a encerrarse para grabar el último álbum que se conoce de Radio Futura: "Tierra para bailar". En éste último tuvieron ciertos problemas ocasionados por, para comenzar, el grupo no estaba muy convencido de dar conciertos en recintos grandes, la muerte en 1992 de Ollie Halsall, la enfermedad de Enrique Sierra.
El día 30 de septiembre de 1990, en Las Rozas (Madrid), Radio Futura sube por última vez a un escenario. Fueron 439 conciertos en once años.

El último LP, "Tierra para bailar" tuvo que permanecer unida pese a las intenciones de Santiago de colaborar con Kiko Veneno. Este altercado, junto a la escasa creatividad que mostraban en sus trabajos originan el final del contrato que tenían con la compañía discográfica Ariola y el final de Radio Futura.







Hoteles - Autos