Modelos CANTANTES


Robbie Williams


Con tan solo 17 años, un Robbie Williams a punto de dejar atrás la adolescencia entra a formar parte de Take That, la respuesta británica a New Kids On The Block, grupo que abandona a los pocos años harto de la imagen de chico bueno que está obligado a llevar.

Robbie se hace amigo de los hermanos Gallagher, los chicos malos del pop británico de mitad de los 90’, a quienes acompaña en fiestas nocturnas. En 1996 lanza su primer disco. El resultado es sorprendente: el niño bueno se había revelado como un gran compositor de pop.

Robbie se había arriesgado y lo había conseguido. Era mucho más que una cara guapa en un grupito para adolescentes.

Nacido en Stoke On Trent, Inglaterra, el 13 de febrero de 1974, el pequeño Robbie comienza a interesarse por el escenario: con tan sólo ocho añitos interpreta al protagonista de la obra "Oliver", donde ya muestra dotes de futuro showman. Antes de cumplir la mayoría de edad, Robbie se presenta a una prueba en Londres con el fin de hacerse un hueco en una de las boy bands que a principios de la década de los noventa arrasaban los corazones de las adolescentes. Consigue ser elegido junto a Mark Owen y a Gary Barlow, sus compañeros en Take That, formación que consigue ganar tanto en éxito como en ventas a sus homólogos norteamericanos, New Kids On The Block. Pero Robbie no se siente a gusto con la imagen de chico sano y bueno que Nigel Martín, el manager de la banda, obliga a transmitir a nuestro protagonista. Mientras, Robbie comienza a acaparar titulares en la prensa sensacionalista inglesa, tabloides como The Sun o The Mirror le retratan como el chico malo del grupo, acusándole de tomar drogas y alcohol (además, su imagen de aquella época, más obeso y teñido de rubio, no le ayudaba precisamente). En realidad, Robbie estaba interesado más por la música que por la imagen y para esos días, ya había compuesto varias canciones con la esperanza de poder darlas a conocer en solitario.

Su oportunidad de mostrar su auténtica individualidad llegó una tarde de agosto de 1995, en el festival de Glastonbury, cuando Robbie acompañó en el escenario, ante más de 70.000 personas, a Oasis, con una lata de cerveza en la mano. La conmoción en el seno de Take That fue grande y Robbie abandonó el grupo un mes después, comenzando un largo periplo de titulares en una prensa que no le perdonaba su deserción del grupo que le había dado la fama. Pero Robbie ya estaba preparando las canciones que iban a integrar su primer disco en solitario y en agosto de 1996 se lanza al peligroso mundo del showbusiness -sin red- con "Freedom 96", una versión del éxito de George Michael, muy bien acogida que tendría su continuación, días después, con su álbum de debut, "Life Thru A Lens", que subió disparado a los primeros puestos de las listas de éxito británicas, gracias a "Old Before I Die", el estupendo single por el que consiguió una de las dos nominaciones a los Brit Awards. La otra fue al mejor artista masculino. Las cosas comenzaban a ir bien, las fans iban creciendo en número y la hipócrita prensa musical inglesa comenzó a alabarle como artista. Canciones con letras vitales, un estilo que recordaba al Elton John de los setenta y una canción que programaban las emisoras de radio a todas horas, "Angels", propulsaron "Life Thru A Lens" al nº 1 de las listas de medio planeta. Robbie se había arriesgado y lo había conseguido. Era mucho más que una cara guapa en un grupito para adolescentes.

CANTA CUANDO ESTÉS GANANDO

En 1998, Robbie Williams era un fenómeno de masas en Inglaterra (ese año, vuelve a Glastonbury y triunfa en una memorable actuación ante 80.000 personas) y edita su segundo disco, "I’ve Been Expecting You", que llegará al nº 1 en noviembre de ese año, con dos nuevos singles de éxito: "Let Me Entertain You" y "Millennium" –nº 1 en las listas-, canción esta última con la que presenta su candidatura como actor para encarnar a James Bond, personaje que por aquellos días estaba huérfano de rostro célebre. Finalmente, la productora cogió a Pierce Brossnam. Otra de las canciones del disco, "No Regrets", contó con los coros de Neil Tennant, el vocalista de Pet Shop Boys. Y en 1999, Robbie se marchó a la conquista de América, mientras seguía componiendo temas para su tercer álbum, "Sing When You’re Winning", trabajo que le trajo por fin el reconocimiento mundial con el temazo "Rock DJ", canción que vino acompañada con un video clip en donde se mostraba a un Robbie frente a varias modelos arrancándose literalmente la piel a tiras. Ni qué decir tiene, que el video –emitido por la MTV día y noche- fue censurado en la puritana Gran Bretaña acusado de incitar al canibalismo (!!). Con "Sing When You’re Winning", Robbie ganó la batalla a la prensa sensacionalista británica. El disco también contenía la canción "Kids", grabada junto a la cantante y actriz Kylie Minogue ("claro que intenté llevármela a la cama", contestó en una rueda de prensa a los periodistas, ante la insistencia de estos por su relación con la australiana durante las sesiones de grabación del tema). Este Robbie...
Con 28 años llegó a afirmar que estaba extasiado y que se sentía "más rico que en mis más salvajes sueños".

Pero nuestro protagonista, en lugar de dejarse vencer por la fama y el reconocimiento, se lanza a conquistar otros niveles y en 2001 publica "Swing When You’re Winning", donde se enfunda un el smoking y la pajarita al más puro estilo Sinatra y nos regala una colección de versiones tanto del viejo ojos azules como de otros crooners, como "It Was A Very Good Year" y la preciosa canción que Frank Sinatra interpretó con su hija Nancy en los años sesenta, "Somethin’ Stupid", cuya nueva versión tuvo como protagonista femenina a la actriz Nicole Kidman, que aparecía junto a Robbie en un exquisto video (por supuesto, al cantante también se le atribuyó un romance con la guapa actriz). El año termina con la realización de uno de los sueños de Robbie Williams: actuar en el legendario Royal Albert Hall, de Londres. Robbie se mostraba imparable, tanto en su vida profesional como personal. Asiduo a los titulares de lo que en nuestro país se conoce como prensa rosa, al cantante le atribuyeron romances con la modelo Rachel Hunter, la vocalista del grupo All Saints Nicole Appleton y la ex Spice Girls, Geri Halliwell.

Cuando parecía que las cosas no podían irle mejor, Robbie firma un contrato de 125 millones de dólares con la multinacional EMI, en el que se incluye una cláusula que asegura el cien por cien del control creativo al artista y su promoción en el mercado norteamericano. El cantante, que tan sólo contaba con 28 años, llegó a afirmar que estaba extasiado y que se sentía "más rico que en mis más salvajes sueños". "Escapology", su siguiente álbum, estaba preparado para asaltar las tiendas de discos. Y llegó el acontecimiento por el que seguramente se conocerá a Robbie Williams en el futuro: en agosto de 2003, el artista interpretó su impecable set de canciones durante tres días en el castillo de Knebworth. Durante esos tres shows, Robbie congregó a casi 400.000 seguidores, grabó las tres actuaciones y fue considerado como el directo más largo de la historia del pop inglés. La versión del evento en doble CD y DVD batió records de ventas en el Reino Unido y Australia.
Robbie Williams despidió 2004 con la publicación de su primer Greatest Hits, con dos canciones nuevas, de las cuáles, "Radio", alcanzó el nº 1 a los cuatro días de haberse puesto a la venta el álbum que, por supuesto, llegó a la cima de las listas algunas semanas más tarde.







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